La paz también se construye todos los días

El Día Internacional de la Paz nos recuerda que
vivir en paz es mucho más que vivir sin guerra: significa
construir sociedades basadas en la confianza, la dignidad,
las oportunidades y la cooperación.

Miguel Angel Encinas
Septiembre 2026
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Cuando pensamos en la paz, probablemente nuestra primera imagen sea la de un acuerdo entre gobiernos, una negociación diplomática o el final de un conflicto armado. Y, sin duda, todos ellos son momentos esenciales para alcanzarla. Pero la paz es algo mucho más amplio y, sobre todo, mucho más cotidiano.

El 21 de septiembre, el Día Internacional de la Paz nos invita precisamente a reflexionar sobre ello. En 2026, Naciones Unidas ha elegido un lema especialmente significativo:

Invierte en la paz:
para todos,
en todas partes,
todos los días

Con él nos recuerda que la paz no se construye únicamente alrededor de una mesa de negociación, sino también en las escuelas, en los barrios, en las comunidades y en cualquier espacio en el que las personas sean capaces de escucharse y colaborar.

Esta mirada resulta especialmente relevante en América Latina y el Caribe. La región ha conseguido consolidarse como una zona de paz en términos de conflictos entre Estados y, desde hace décadas, ha desarrollado importantes instrumentos de cooperación y resolución pacífica de controversias. Sin embargo, la violencia cotidiana asociada al crimen organizado, la desigualdad, la fragilidad institucional y la pérdida de confianza representan desafíos que afectan directamente a la convivencia y al bienestar de millones de personas.

Por eso, hablar de paz significa también hablar de seguridad, justicia, inclusión y oportunidades. Una sociedad difícilmente puede considerarse plenamente en paz cuando una parte de sus ciudadanos vive con miedo, cuando determinadas comunidades carecen de oportunidades o cuando las instituciones no consiguen generar confianza.

La paz necesita, por tanto, algo más que acuerdos: necesita relaciones capaces de sostenerlos. Y ahí aparece una palabra que quizá resulte menos solemne que “paz”, pero que es fundamental para construirla: confianza.

Confiar en las instituciones, confiar en quienes son diferentes, confiar en que el diálogo puede ser más eficaz que la confrontación y confiar en que existen espacios para encontrar soluciones compartidas. Recuperar esa confianza requiere tiempo y exige instituciones legítimas, participación, transparencia y capacidad para escuchar.

También requiere alianzas. Los grandes desafíos que afectan a nuestras sociedades, desde la desigualdad y la exclusión hasta la violencia, el cambio climático o las migraciones, no pueden resolverse desde una única perspectiva. Gobiernos, empresas, organizaciones sociales, universidades y ciudadanía disponen de capacidades diferentes que pueden contribuir a construir comunidades más seguras, inclusivas y resilientes.

Esto significa que invertir en paz no consiste solamente en invertir en prevención de conflictos. Significa también invertir en educación, empleo digno, cohesión social, igualdad de oportunidades, instituciones sólidas y espacios de diálogo. Significa crear las condiciones para que las personas puedan desarrollar sus capacidades y participar en la construcción de las sociedades en las que viven.

Quizá por eso la paz tenga una relación tan estrecha con el bienestar. No podemos hablar de bienestar sostenible si millones de personas viven sometidas a la violencia, la inseguridad o la exclusión. Y tampoco podemos construir sociedades cohesionadas si no somos capaces de encontrar formas de convivir con nuestras diferencias.

La paz, en definitiva, no es únicamente el punto al que llegamos cuando termina un conflicto. Es también el proceso mediante el cual aprendemos a relacionarnos, a escucharnos y a construir juntos.

Y ese proceso no pertenece solamente a los gobiernos o a las instituciones internacionales. Nos corresponde a todos.

Porque si la paz es una condición necesaria para nuestro bienestar, construirla también es una responsabilidad compartida

Imagen: ONU