ETNIAS

La radio comunitaria llega
a donde el internet aún no

Y es que la radio no tiene algoritmo: tiene comunidad

Adriana Damián
Aguascalientes, México
Febrero 2026
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Se tenía que decir, ¡y se dijo! Y es que también a la radio le pertenece la unidad, ahora que todo pasa por miles de filtros invisibles, ésta permanece como un territorio común, mientras en las nuevas tecnologías los algoritmos son el vehículo para “conectar” (más bien clasifica, prioriza y excluye), la radio insiste en lo más simple y poderoso: reunir voces y personas, sin discriminar ni excluir.

Con propósito del Día Mundial de la Radio en febrero, destacamos aquí a la no mucho conocida radio comunitaria, un espacio de comunicación hecho por y para las comunidades, varias de estas tan alejadas y apartadas para interconectar.

En estas emisoras no está el objetivo de vender ni de competir. Su naturaleza es distinta: dar voz a las personas en un lugar donde se comparten historias locales, se fortalece la identidad y se genera una comunicación auténtica desde la propia localidad.

A través de la radio comunitaria se preservan muchas manifestaciones de la vida compartida como el lenguaje, las tradiciones, las formas de convivencia. Es un espacio donde la inclusión, el respeto, y la solidaridad encuentran un lugar y se viven de manera cotidiana.

La radio comunitaria ha sido vehículo
de organización social en busca de justicia.

En mi experiencia como funcionaria en Aguascalientes, cuando tuve la oportunidad de ir a emisoras de orden público, que también tienen su propia naturaleza, encontré en la radio comunitaria producciones de gran valor cultural. A pesar de sus notables limitaciones económicas y técnicas, descubrí producciones radiofónicas que revelaban el sentir de regiones muy particulares.

En algunas ocasiones he sido invitada a participar como jurado en la Bienal Internacional de Radio en México, donde he participado en distintas categorías. Ahí pude confirmar algo muy poderoso: la radio comunitaria tiene una riqueza extraordinaria especialmente en producción infantil. Recuerdo trabajos realizados en comunidades de Chiapas y Oaxaca que destacaron no por sus recursos, sino por la estructura, el contenido, la claridad y la creatividad con la que se refleja la importancia de las infancias en tales lugares. Dichas producciones incluso llegaron a obtener primeros lugares compitiendo con emisoras de todo el país y de ámbito internacional.

La radio comunitaria es la más cercana de los más apartados

Sin duda hemos sido testigos silenciosos de cómo la radio comunitaria ha estado presente en los momentos más difíciles de muchas poblaciones. En situaciones de emergencia, la radio se convierte en una aliada fundamental para el bienestar colectivo. A través de ella se establece una comunicación efectiva, cercana y oportuna.

La radio comunitaria, la más alejada al circuito de boyante economía, ha sabido mantenerse vigente incluso frente a las tecnologías más actuales de pleno siglo XXI, pues sigue llegando a los rincones alejados de todo Latinoamérica ahí donde muchas veces no llega nada más.

Municipio de Mazatlán Villa de Flores
(Oaxaca, México)

La radio comunitaria no sólo informa: acompaña en la mañana, por la tarde y en la noche; en la fiesta y en la dificultad, también ha sido vehículo de organización social en busca de justicia. Está ahí cuando una comunidad necesita escucharse y reconocerse. Es memoria viva, es palabra que cuida, es identidad que se nombra en voz alta.

Mientras exista una comunidad con algo que decir, con una historia que contar o con una voz que necesite ser escuchada, la radio comunitaria seguirá latiendo. Porque no se miden audiencias ni en tecnología sino en vínculos. Y ahí, en ese vínculo profundo, este medio seguirá siendo indispensable.

Fotos: Adriana Damian / Reyna García

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¿la brecha es tecnológica o social? Su voz,
¿es alternativa o evidencia de la desigualdad?